Solo gozar

No me gustan los restaurantes que no reservan mesa. No me gusta comer en banquetas altas sin respaldo. No me gusta que las mesas estén demasiado juntas. No me gusta que haya tanto ruido que dificulte mantener una conversación. No me gusta comer con las manos. Y, sin embargo, el restaurante Only Gozo simplemente me ha fascinado.

Aperitivo cortesía de la casa, una bombita de sabor.

Hacía tiempo que tenía ganas de ir. Era un tema recurrente en los terraceos de Villa de Vallecas, sobre todo desde que lo destacaron como uno de los siete mejores restaurantes del barrio en un artículo gastronómico de un conocido periódico. Y el sitio hace honor a su origen. Sus dos dueños, Álvaro Sánchez y el chef Iván Toribio, con antecedentes en Kabuki o en el Villa Magna, son vallecanos de pro, quienes quisieron que su proyecto gastronómico se desarrollara en el lugar donde se afianzan sus raíces. Es más, su plato estrella, el Minutejo Vallekano, se elabora con cruasanes de la centenaria Tahona de Villa de Vallecas, y están rellenos de oreja con mayonesa kimchi y salsa de piparras. Y las gildas que ofrecen sospecho que pueden ser del paraíso de los encurtidos del cercano mercado municipal: el puesto de Bombas, Lagartos y Cohetes.

«Minutejo vallekano», un cruasán relleno de oreja, con mayo kimchi, salsa de piparras, menta y albahaca.

Las propuestas me sorprendieron totalmente. En un pequeño local en las profundidades de unos de los distritos quizá más desconocidos de Madrid, Only Gozo te ofrece referencias a la cocina peruana, mexicana, japonesa o a la tradicional de nuestro país. A los platos ya mencionados se unen el ceviche de chicharrones, los tacos de morro en salsa de mole, el tartar de atún o las gyozas chilli oil, acompañados por una notable carta de vinos. Y aunque el espacio resulte algo pequeño e incómodo, este verano prometen abrir el patio trasero que tienen detrás en el que entrarán 80 comensales más, lo que sin duda se agradecerá, ya que, vayas a la hora que vayas, siempre tienen gente.

Ceviche de corvina y mango, leche de tigre de maracuyá, acompañado de totopos caseros y choclo blanco.

Esa es la razón por la que muchos no se alegrarán de esta entrada de mi blog. Los pequeños tesoros de barrio hay que protegerlos, no hay que darles demasiada promoción para que no se llenen aún más y lleguen a morir de éxito. Pero al César lo que es del César, y no podía resistirme a alabar la oferta de este prometedor restaurante, que encima tiene una estupenda relación calidad/precio (salimos bien comidos y bebidos por menos de 30 € por cabeza, lo que ya resulta insólito en los Madriles) y que cuenta con un magnífico equipo que te asesora estupendamente y siempre con una sonrisa en la boca. Así que, si finalmente te animas a ir a Only Gozo, olvídate de todos tus problemas y concéntrate en una única cosa: «solo gozar».

En primer plano, el taco de mole y detrás, el Pan Dún, sin duda lo que más me gustó.

La torrija, imprescindible en cualquier carta, era su única oferta de postre, pero fue más que suficiente.

Este verano ya contarán con su terraza para cenas, pero ya te puedes tomar allí un copazo «after lunch».

Only Gozo

c/ Real de Arganda, 25. 28031 Madrid

Precio por persona: Unos 30 € (con bebida y postre compartido)

Puntuación: 8,5/10

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