Luces y sombras del «Laberinto» de Tim Burton

Un verdadero creador es, en mi opinión, aquel que es capaz de crear un universo propio y reconocible. Es lo que pasa con autores únicos como El Bosco, Warhol o incluso Almodóvar, propietarios de unos contenidos y una estética característicos que se identifican de un solo vistazo. Pero si hay uno fascinante en las últimas décadas ese es Tim Burton.

Mi relación con Tim Burton nunca ha sido fácil, más bien de odio-amor. Creo que a día de hoy “Bitelchús” sigue siendo la única película que no soporté ver entera en un cine, hasta el punto de irme sin acabar de verla (aunque con “¿Conoces a Joe Black?” ganas no me faltaron). Hay que tener en cuenta que corría el año 1988 y por aquel entonces yo era una cándida niñita no preparada para esa explosión de colores, música tropical y monstruos surrealistas. Unos años más tarde, ya en el instituto, nos ofrecieron entradas para el preestreno de una película de animación titulada “Pesadilla antes de Navidad”. No me dejaron ir porque acababa muy tarde y era un día entre semana. Así me perdí en pantalla grande una de las películas que, a día de hoy, sigue estando entre mis favoritas.

Niños traviesos de "Pesadilla antes de Navidad"
Seguramente los tres niños traviesos de «Pesadilla antes de Navidad» son mis personajes favoritos de entre los creados por Burton.

Con el tiempo, y ya con libre albedrío, tuve la oportunidad de ver en el cine otras muchas de sus creaciones, como “Mars Attacks!” o “Ed Wood”, con las que me reí hasta el dolor de mandíbula. Y también he tenido ocasión para decepcionarme con otras como sus innecesarias versiones de “Alicia en el país de la maravillas” y “El planeta de los simios”. 

Mars Attacks!
Los gamberros extraterrestres de la película «Mars Attacks!» también tienen su sitio en esta exposición.

De cualquier manera, eran muchas las razones para ir a ver la exposición “Tim Burton, El Laberinto”, que estará en el Espacio Ibercaja Delicias -una carpa situada detrás del Museo del Ferrocarril- hasta el próximo 15 de enero. La propuesta en principio era atractiva: se supone que es una exposición inmersiva en la que vas eligiendo el itinerario por el que ir, de tal manera que tu experiencia será única y diferente a la de cualquier otra persona. Pero en la práctica eso supone que solo verás 15 salas, 7 de ellas comunes a todo el mundo, y que por tanto ni podrás ver la totalidad del material expuesto ni el itinerario será tan único como podrías imaginar. Conociendo al ideador de la propuesta, no sé por qué me había imaginado que me iba a encontrar con una serie de sorpresas dentro de un mundo onírico…

La cosa no fue tan imaginativa pero tampoco me decepcionó del todo. Me encantó descubrir que Tim Burton es un magnífico ilustrador. Tanto, que si no se hubiera ganado -y tan bien- la vida con el cine, podría haber sido perfectamente un cotizado humorista gráfico de cualquier periódico. Fue emocionante descubrir los bocetos en trozos de papel de los personajes que después tomaron forma y vida en la pantalla grande. Para ello utilizaba principalmente plumilla y acuarela, pero también otros materiales como pastel, acrílico e incluso purpurina. También fue interesante ver el vestuario, entiendo que original, de personajes como Willy Wonka, Eduardo Manostijeras o el Joker (el de Jack Nicholson, claro).

Traje de Joker de la película "Batman" de Tim Burton.
Sin Jack Nicholson dentro el traje parece un poco vacío, ¿verdad?

Sin embargo, más allá de hacerte una foto divertida, aunque con poca luz, no le encontré demasiado interés a algunas esculturas de cartón piedra que había en el recorrido. Qué sí, que estaban muy chulos “La Novia Cadáver” de tamaño XL o uno de los extraterrestres de “Mars Attacks!” apuntándote con su arma biónica, pero para eso ya tenemos los ninots de las Fallas, ¿no? Al final, tanta estatua, tanta lucecita y tanta puerta te dan la sensación de que pagas más por el continente que por el contenido. En definitiva, que no vale lo que cuesta.

"La novia cadáver"
¿No has visto «La novia cadáver»? Si te encantó «Pesadilla antes de Navidad», esta también te gustará.

Además, y ya como tirón de orejas a los comisarios de esta muestra, había mucho cartelito pero poca explicación. Está muy bien que incluyan los testimonios de muchas personas que han trabajado con Burton, pero no costaba nada indicar si eran productores, directores de fotografía o el quiosquero de su barrio. Igualmente eché en falta saber algún dato biográfico del dueño de todo aquel tinglado que te llevara a comprender de dónde surge todo ese tsunami de creatividad: ¿Dónde nació? ¿Tuvo una infancia feliz? ¿Cuál fue su formación académica? Nada, que al final no te quedaba más remedio que acudir a Wikipedia a la salida si te querías enterar de algo.

Vincent
Ya que no dejaban hacer fotos de los bocetos, lo más interesante de la muestra, os dejo una imagen del perrito de «Vincent», uno de los primeros cortos de Burton.

En resumen, siempre recomendaré a todo el mundo, incluso a mi «gordi», que se deje envolver por el maravilloso universo de personajes y paisajes ideados por este bicho raro increíble llamado Tim Burton. Lo que ya no tengo tan claro es si recomendaría a cualquiera pagar los más de 20 euros que cuesta entrar a esta carpa muy aparente pero con poca chicha.

Tim Burton, El Laberinto

Espacio Ibercaja Delicias (Madrid)

Entrada general: 22 € fin de semana

Hasta el 15 de enero de 2022

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