Muchos amigos me preguntan extrañados por qué me encanta Twitter. Me imagino que lo hacen porque allí no se suelen encontrar gatitos entrañables y grandes frases de autoayuda al estilo de Paulo Coelho (¡gracias a Dios!). Pues precisamente por eso me gusta, por eso y por otras razones que paso a enumerar.
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Información en estado puro
Esquemáticamente, Twitter es el sueño hecho realidad de cualquier periodista de formación y vocación. Su síntesis es la información pura y dura, es como contar con los antiguos teletipos de los periódicos en tu propio móvil. En esta red puedes encontrar noticias que jamás encontrarás en medios de comunicación financiados por los anuncios de El Corte Inglés o Movistar. Y además, cualquiera puede contar al instante con las últimas declaraciones de personalidades hasta ahora inalcanzables como Donald Trump, Pedro Sánchez, el papa Francisco o Ángela Merkel, tan ansiadas en los tiempos que corren.
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Inmediatez
Normalmente es la primera vía por la que me entero de cualquier hecho importante que suceda, tanto en cualquier lugar del mundo como a pocos metros de mi casa. Así está sucediendo con la crisis del Coronavirus: allí consulto todos los días los últimos datos publicados sobre la incidencia del virus en nuestro país. En otras ocasiones he jugado a ver quién es el primero en dar una exclusiva y, por supuesto, Twitter gana siempre por goleada a las televisiones y otros medios de comunicación.
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Te conecta con lo más lejano y con lo más próximo

Como comentaba en el punto anterior, a la ventaja de darte a conocer, a veces de primera mano, lo que pasa en el rincón más recóndito del planeta, hay que sumarle otra que me parece aún más útil: la de conectarte con tu realidad más cercana. Sin duda es Twitter la vía por la que me entero de la programación del centro cultural de mi barrio, del orden del día de las reuniones de la junta municipal, de las últimas acciones que ha emprendido el ayuntamiento en el distrito, de los plazos para inscribir a los niños en los colegios… Y así mil cosas más. Ahora, en pleno confinamiento, me sirve para saber qué medidas se están tomando en mi ámbito más cercano, cuál es la situación de los hospitales de la zona, de qué manera puedo ayudar a los que me rodean, etc.
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Benditas listas
Sí, vale, eso está muy bien, pero mucha gente me dice que nunca encuentra toda esa información local de la que hablo entre el maremágnum de tweets que hay en su timeline. Y mi respuesta es rápida: ¡para eso tienes las listas, almadedios! Esta es una las funciones más útiles que ofrece Twitter y que mucha gente no conoce. Permite agrupar las cuentas según temas de interés. Por ejemplo, yo tengo una que se llama “Madrid” en la que recojo los mejores perfiles con información sobre mi ciudad, como @SecretosdeMadri u @ociopormadrid, por mencionar solo un par. Solo tengo que pinchar en este apartado para saber lo que pasa por el Foro. Y así hago con otros muchos temas que me interesan.
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Hashtags y Trending Topics

No solo puedes conocer lo que te interesa a ti; también puedes saber lo que le interesa al resto del mundo gracias al uso de los hashtags y los trending topics (TT). Aunque el uso de los primeros está más que establecido en otras redes, incluso en la reticente Facebook, no hay que olvidar que las almohadillas se empezaron a utilizar en Twitter. Y qué decir de los TT, brújulas actuales de la opinión pública que, gracias a la red del pajarito, se pueden conocer en función de diferentes zonas territoriales.
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Feedback
Una de las cosas que más me gustan de Twitter es que te permite entrar en contacto con gente que de otra manera sería prácticamente inaccesible. Por un lado, he podido comunicarme con periodistas a los que admiro que han respondido amablemente a algunos de mis comentarios. Por otro, con gente anónima que ha mostrado su conformidad o incluso su disconformidad con algunos de mis comentarios. Ambas cosas son siempre enormemente enriquecedoras, siempre que no se trate de los consabidos trolls quienes, normalmente amparados en su anonimato, constituyen uno de los mayores inconvenientes de las redes sociales. Eso sí, con ellos tienes tres opciones: ignorarles, denunciarles (lo que se denomina “reportarles”) o directamente bloquearles.
Pues hala, en pleno confinamiento ya no te puedes excusar en eso de “es que no tengo tiempo” para no abrirte una cuenta de Twitter. Anímate y empieza a disfrutar ya de las infinitas posibilidades que te ofrece esta red social. Aquí te he dejado unas cuantas razones, pero seguro que encontrarás muchas más una vez que le hayas cogido el gusto a los 280 caracteres de esta plataforma. ¿Te animas a contar tu experiencia?