A pesar de trabajar en una profesión tradicionalmente copada por mujeres, Nacho siempre había estado muy bien valorado en su escuela infantil. Él fue el primero en detectar el boca-mano-pie en la pequeña Nadia. También era el que tenía las mejores recetas para hacer con los renacuajos galletas de avena o el “slime” casero (“blandiblú”… Sigue leyendo